Una vez que ya somos conscientes de los riesgos que conlleva el metal en sí, surge la pregunta.
¿Qué alternativa es realmente segura y profesional? No todo lo que es por así decirlo goma es igual, y cuando se trata de seguridad, el material tiene que serlo todo.
Conductividad y la seguridad eléctrica.
Para electricistas y técnicos, un simple anillo puede ser un conductor de electricidad bastante peligroso. La silicona de Safe – Jewels es dieléctrica, lo que significa que no conduce la electricidad, eliminando el riesgo de conducta eléctrica y accidente que en caso del metal, se triplicaría.
Higiene
En el sector sanitario, la higiene es crucial. Mientras que los anillos de silicona industriales suelen acumular bastantes bacterias o restos del mismo gel hidroalcohólico, la silicona de grado médico es hipoalergénica y fácil de esterilizar, cumple con los protocolos de los entornos sanitarios más exigentes.
El punto de ruptura: La clave de Safe – Jewels.
La gran diferencia está en el punto de la resistencia, un anillo de acero requiere una gran maquinaria para ser cortado en caso de accidente, los anillos de Safe – Jewels están diseñados con un punto de ruptura ante una presión extrema, el anillo se rompe dejando libre el dedo, actúa como un auténtico fusible de seguridad para la mano.
